Cómo sedantes

Padre con derecho quiere que me case con su hija (mi ex novia) PARTE 2

2020.10.13 19:44 Sr-Xande Padre con derecho quiere que me case con su hija (mi ex novia) PARTE 2

Buenos días, tardes o noches amigos de reddit, esta es la continuación de la historia que había contado hace una semana y la cual esta vez tiene conclusión.

Los personajes siguen siendo los mismos que en la historia solo que esta vez hay alguien nuevo:
(Nombres cambiados por respeto al anonimato)
PD: Padre con derecho.
Sra. María: Ex suegra
Laura: Mi ex novia.
Yo: Oscar
Antes de contar la noticia principal, me gustaría contar que ocurrió a lo largo de la semana mientras esperaba los resultados del laboratorio. Me encontré con mi ex suegra, la cual estaba comprando el mercado, ella tenia una cara de angustia, así que pensé muy bien si debía saludarla o no, entonces me acerco y la saludé, ella todavía me recordaba como el ex de su hija y creo que todavía me tenia cariño debido a que aún me decía mijo, la ayude con las bolsas de mercado y le invite un tinto (como se le dice al café sin leche aquí en Colombia)
Cuando nos sentamos para charlar un rato, nos habíamos puesto al día con nuestras vidas, hasta que me empezó a hacer preguntas sobre su hija lo cual fue un poco incomodo:
Sra. María: ¿Cómo le ha ido mijo?

Yo: Nada mal señora, pues sigo trabajando.

Sra. María: Siempre has sido así, eres un buen hombre.

Yo: Si...

Sra. María: ...

Yo: ¿Tiene preguntas sobre Laura verdad?

Sra. María: Sé que puede ser incomodo, pero no puedo quedarme así sin saber nada.

Yo: Lo entiendo.

Sra. María: Perdón por ponerte en esta situación.

Yo: No hay problema, usted también tiene derecho de saber la verdad.

Sra. María: Bien...¿Eres el padre?

Yo: No señora, definitivamente no lo soy.

Sra. María: Lo sabía, siempre has sido responsable, sé que nunca tocarías a mi hija. (Con un tono de tristeza)

Yo: Obvio que no señora (con un poco de vergüenza)

Sra. María: ¿Hace cuanto habían terminado?

Yo: Hace 6 mese señora, puedo ver que nunca le dijeron.

Sra. María: Si lo sabía, pero no desde hace cuanto. Me dejaste de visitar así que sabia que algo paso.

Yo: Perdón por decir nada, pero todo fue muy repentino.

Sra. María: ¿Por qué terminaron?

Yo: Me fue infiel señora. Perdón por no avisarle que la eché, en ese momento no sabia que pensar.

Sra. María: (Empezando a llorar) ¿Qué abre hecho mal? ¿En que me equivoqué? ¿Fui una mala madre? ¿Cómo esa niña pudo arruinar su vida así?

Yo: (Tratando de calmarla) Señora María, no es su culpa, ella tomo su decisión, ella y el responsable deben afrontar las consecuencias.

Sra. María: (Un poco mas calmada) Lo sé mijo, pero como madre esto me duele, ella tenia un futuro, iba a empezar la universidad.

Yo: No sé que decir señora, solo lo lamento por usted.

Sra. María: No se preocupe mijito, este no es su problema, le pido perdón de antemano porque mi marido y mi hija lo metieron en esto.

Yo: Los que deberían disculparse son ellos, no usted señora.

Después de eso la ayudé con las compras y las llevé a su casa y yo continúe con mi semana. 5 días ya habían pasado desde que tomamos las pruebas de laboratorio y teníamos 10 días hábiles, entonces pensé en entretenerme saliendo a un centro comercial que acababa de abrir e intentar comprar un nuevo micrófono para mi PC. Creí que seria una buena idea, pero no contaba con lo que pasaría, cuando salí de mi apartamento me encuentro a Laura esperándome en la puerta, intentando hacerme el tonto decidí ignorar y pasar derecho, pero entonces ella me agarró del brazo y se puso de rodillas diciendo:

Laura: (Entre sollozos y lagrimas) Por favor, ayúdame, ayúdame, te lo pido, no puedo, no puedo decirles la verdad, te lo pido. Oscar, yo de verdad te amo, te necesito.

Yo: Seria mas fácil si les hubieras dicho la verdad, tu madre sabe la verdad y esta sufriendo, siento pena por ella.

Laura: Por favor, no me digas eso, sé que lo arruiné, por eso quiero solucionarlo, pero te necesito, ¿Qué quieres de mi?, haré lo que sea, pero no me dejes.

Yo: Nada de eso va a funcionar y nada de lo que digas me hará cambiar de opinión, si quieres llevar esta mentira hasta el final, no es mi problema.

Después de eso me voy y cuando vuelvo al apartamento ella seguía ahí como una estatua, parecía un cachorro abandonado, pero entre a y no dije nada, unas dos horas después ella se va y me deja en paz por el momento.
Y con ese trasfondo ahora llegamos al clímax de la historia, hoy me llamaron del laboratorio para reclamar los resultados de la prueba de paternidad, esta vez todos estaríamos para presenciar el tan esperado momento. Mis dos ex suegro, mi ex novia y yo. Cuando llegamos al laboratorio, nos atendieron rápido debido que que ni había tanta gente y era muy temprano.
Todo era un silencio incomodos, PD estaba de brazos cruzados en una silla, Laura estaba pálida, sudando y mordiéndose las uñas, la Sra. María se veía angustiada y yo estaba en una silla separado de ellos, 20 minutos después nos llamaron a Laura y a mi y ella es un ultimo intento por convencerme me dice al oído que no lo haga; yo ya estaba determinado, en ese momento no había vuelta atrás.
Nos entregaron los resultados en un sobre y cuando lo sacamos, para mi sorpresa, no entendía absolutamente nada, la prueba de paternidad estaba en un formato en el cual las regiones del ADN analizadas estaba en un cuadro y no sabia como interpretarlo, salimos de cuarto, fuimos a la sala de espera donde estaban mi ex suegros y busque a alguien me ayudara a interpretar la prueba.
El medico que nos entrego la prueba fue muy amable y nos dio una larga explicación de como se interpretar el formato de los resultados, resumiendo, la prueba estipula que el supuesto padre no posee una relación genética en un 100%, ese momento todos nos quedamos callado y yo estaba a punto de irme, fue cuando todo empezó a salirse de control:

PD: Eso no puede ser verdad, ese descarado es el padre.

Yo: *Puse una cara de "Nigga what the fuck?"*

PD: Usted le pago al doctor, ¿no es cierto? usted debe hacerse cargo, no se va a librar de esta.

Yo: Mire, a mi no me importa lo que suceda a partir de ahora, invente todo lo que quiera, pero hicimos un trato, usted debe devolverme la mitad del pago.

PD: NO LE VAMOS A PAGAR UNA MIERDA, usted es un mentiroso atarbán, estos resultados son una mentira (Rompió el sobre con los resultado y lo despedazo)

Yo: Usted definitivamente no es razonable ¿verdad?

PD: ESO IMPORTA UNA MIERDA, USTED SE CASA CON MI HIJA Y PUNTO FINAL.

En ese momento la la presión finalmente rompió a Laura y decidió decir toda la verdad, aparentemente hace unos 3 meses salió con un chico, hace unas semanas tuvieron un noche alocada y sin protección, cuando ella se enteró de que estaba embarazada fue a decirle al chico, a lo que el cobarde este respondió fugándose de la ciudad, ella estaba completamente sola, hasta sus mejores amigos la habían abandonado, en ese momento se acordó de mi y de mi deseo de formar una familia, así que pensó en su favor para no quedarse sola durante este momento y que "el bebe no crezca sin un padre", cuando termino de confesar, su madre se hecha al piso a llorar padre se acerca a ella, la mira a los ojos, alza la mano y de la una cachetada que la tira al suelo.

PD: ¿COMO PUDO MENTIRME ASI LAURA?

Laura: Perdóname papa, no sabia que hacer. (Llorando en el suelo)

PD: ¿CUANDO LE ENSEÑE A SER ASI? YO SOY SU PADRE, A MI USTED NO VE VA A MENTIR. (agarrándola del cabello)

Yo: ¿Usted que cree que hacer maldita sea? déjela.

PD: CALLESE, USTED NO TIENE NADA QUE VER, YO SOY EL PADRE TENGO TODO EL DERECHO DE REPRENDERLA.

Sra. María: déjala ya fue suficiente.

PD: *levanta la mano y también golpea su esposa* USTED CIERRE LA JETA MARIA, ESTO TAMBIEN ES SU CULPA POR NO EDUCARLA.

Así es amigos, el padre de Laura resulto ser alguien violento con muchos problemas de ira, tanto así que el muy cobarde se atrevió a golpear a su propia esposa e hija, el tenia razón de que no era asunto mío, pero no iba a permitir que estos actos de violencia continuaran. Soy más alto que PD, pero soy menos fuerte, así que tuvimos que llamar al guarda de seguridad y personal para que nos ayudara a reprenderlo, el maldito se movía con tanta violencia que tuvieron que inyectar un sedante para inmovilizarlo.
Cuando toda la situación de calmo intenten consolar a María y Laura que estaban en una silla con una bolsa de hielos para calmar la hinchazón de lo golpes, alguien llamó a la policía y le mostré el video donde se mostraba ese desgraciado golpeándolas y se lo llevaron, algo que se me olvido mencionar en el post anterior es que grabé todo con cámara oculta y el audio de mi celular, por si se les ocurría demandarme, así estaría completamente libre de toda culpa. Ahora con la situación mas calmada, acompaño a María y Laura a su casa.
Laura se va a su cuarto y yo me quedo con María en la sala, nos ponemos a charlar de lo que acababa de ocurrir y ella me dice que la violencia de su esposo no es nada nuevo, durante mucho tiempo ella había sido abusada tanto física como verbalmente, no sabia que hacer ya que tenia miedo de que algo le pasara si pedía el divorcio, en ese momento decido entregarle la parte del video para que lo presentara ante un tribunal, así ella tendría el divorcio a su favor y podría demandar a ese maldito por violencia domestica, después de tomar un té y ayudarla a hacer el almuerzo, Laura en ese momento sale con 250000 pesos que era lo que costaba la mitad de la prueba de paternidad, eso son aproximadamente 65 dólares, pero en ese momento solo me impulsaba mi sentido de justicia y empatía, entonces decidí tener un poco de humanidad, pero le pedí que no me volviera a buscar.
Muchos en el post anterior me dijeron que debería demandarla por difamación, pero creo que ella ya tiene suficientes problemas, no soy un desalmado como para darle más problemas económicos, no se que es lo que va a ocurrir, pero finalmente espero que mi historia con Laura haya llegado a su fin. Lo ultimo que me dijo la Sra. María se va a vivir con su hermana junto a Laura por un tiempo y esta decidida a demandar a ese pedazo de basura que tiene por esposo. Me ofrecí a ayudarles con la mudanza pero la Sra. María se negó rotundamente.
Ahora que he vuelto a mi apartamento me siento mas tranquilo y lo único que le puedo desear a Laura es buena suerte.
Muchas gracias por haber seguido mi historia, sé que es larga, pero creo que cada palabra merece ser contada y gracias a los que han hecho videos con la historia anterior, de verdad me encantaron y si quieres publicar mi historia en tu canal de reddit, no hay problema, solo deja mi nombre se usuario en los créditos y listo.

Con esto contado, les deseo un feliz día, tarde o noche, nos veremos hasta la próxima.
submitted by Sr-Xande to padresconderecho [link] [comments]


2020.05.12 02:43 MartinMagallan La ansiedad y el rencor

Cuando busque una luz en la oscuridad
Las penas vuelven como un boomerang
La muerte se acerca
El aislamiento es mí condena
Buscando entretenimiento
Me quedo con el sufrimiento
Lo sabía
Que tu palabra fue una porquería
Cómo llegar al hueso Si la carne está vencida
Eras tu mí sedante, no corte la c*caina
submitted by MartinMagallan to espanol [link] [comments]


2020.02.19 22:15 paleuribe El individuo (cuento)

El individuo es un invento de la cultura occidental, un centro imaginario en torno al cual se orienta su actividad que le permite arrojar productos al mundo y que éste se los devuelva en forma de dinero, con lo cual podrá seguir repitiendo el proceso indefinidamente hasta que sus manos pierdan su fuerza y su mente su orientación y sea arrastrado por la entropía y el frío eterno del universo estabilizado. Pero esto el individuo no lo sabe, o lo sabe de una manera vaga que le permite sumergirlo con el resto de imágenes y sensaciones en el basurero de su conciencia, de la cual resurgen de vez en cuando ideas desagradables pero que siempre podrá, con un poco de esfuerzo y algo de sedantes, suprimir.
A pesar de ello, hay algo de admirable en el individuo, una persistencia inamovible en aquello que lo destruye, tanto más admirable por el hecho de que aquello no le retribuye, salvo en cortos y leves momentos, ningún beneficio. No hay certeza más fácil de refutar que el supuesto egoísmo que lo motiva: si fuera realmente egoísta, este sistema no se mantendría un solo día en pie. Lo cierto es que el aparente egoísmo del individuo no es más que una solidaridad absoluta con el futuro, que él se imagina como dirigido en su propio provecho; el futuro estaría dirigido hacia su progreso, sea como sea que se imagine ello el individuo. Pero lo cierto es que el futuro es el futuro del sistema mismo, de su eterna repetición, que utiliza al individuo hasta que no tenga más futuro que exprimirle, abandonándolo después al infierno particular que tiene para aquellos que juzga como inútiles.
Una de las grandes preocupaciones del individuo, y quizás la única, es la de si él en efecto es un individuo, y si los demás individuos realmente lo son. Para ello, dispone de una serie de hipótesis que elabora y rumia día tras día, muchas veces mientras está ocupado en sus tareas. Algunas veces piensa que es el único individuo que ha existido y que podría llegar a existir, elucubrando ideas torpes acerca de cómo las cosas del mundo se deducen de él, como quien se limita a poner valores en una ecuación. Otras veces, presa de un excepcional entusiasmo, piensa que todos los individuos existen, y que son como él, e incluso que en el fondo son todos un mismo individuo que el sistema se ha encargado de dividir y aislar. Pese a estos altibajos, la mayoría de las veces el individuo se limita a pensar que los demás individuos existen, y que son estúpidos.
La apreciación y la estimación de la magnitud de la estupidez de los demás individuos es uno de los pasatiempos favoritos del individuo, y quizás a estas alturas el único que le queda. No son buenos tiempos para el individuo: está todo demasiado saturado de ideas y acciones, de estímulos y respuestas, como para mantener un mínimo de estabilidad emocional. El individuo siente que pierde su centro, y teme que sus complejos, que tanto le ha costado cultivar, se independicen y se dispersen y lo dejen en la nada que en verdad es, en un perpetuo mirarse en el espejo. El individuo teme, solo de eso está seguro. Desconfía de las ideas y los estímulos que le llegan, lo aterroriza que sus acciones y reacciones sean manipuladas por esos individuos estúpidos pero astutos, o por individuos astutos que los dirigen a ellos, o por fuerzas ocultas que dirigen todas las acciones humanas, que todos pueden ver excepto él.
El individuo percibe una idea, pero no sabe si es de él. Aunque más que una idea, es una voz, que le exige una respuesta. El individuo no sabe qué responder, no solo porque no sabe la pregunta ni a quién responderle, sino que sobre todo porque siente paralizada su conciencia: el temor a la respuesta adecuada lo hace entrar en un ciclo de estímulos e ideas, cuya extensión aplazada hasta la náusea lo hace retroceder hacia sí y limitarse a mirar al mundo con ojos inmensos, que ya no se dedican a mirar sino a esperar la piedad del mundo para que no lo aplaste.
Pero el mundo no lo aplasta; se limita a insistirle con una pregunta: qué opina. El individuo entonces comprende que la voz no viene de algún lugar oscuro de su conciencia, sino que es la voz de otro individuo. Percibe que el individuo está rodeado de otros individuos, que están en un recinto donde se encuentran aún más individuos, que están hablando, riendo, bailando; siendo, en definitiva, individuos. Los individuos que lo rodean lo quedan mirando a la espera de su respuesta, al parecer el único momento en que el individuo irrumpirá en el mundo, en que cortará el flujo normal de los acontecimientos para revelar su único e irreductiblemente diferente punto de vista acerca del mundo, en que podrá intervenir y quizás cambiar el punto de vista de algunos de los individuos presentes, que a su vez reproducirán en sus interacciones con otros individuos tal cambio en la forma de ver el mundo, cambiando así el mundo, aunque de forma mínima, sí irreversible.
El individuo sonríe. Intenta decir algo gracioso pero no sabe cómo rematar, aunque de todos modos nadie nota que esa era su intención. Intenta recordar las palabras que los demás compartían antes de que le preguntaran, recuerda algunas palabras pero no sabe cómo usarlas. Habla en términos genéricos y sabe que bien podría dejar de hablar en ese momento y que ello no haría ninguna diferencia. Pero los ojos de los individuos ejercen sobre él una fuerza desconocida que lo lleva a no poder dejar de seguir balbuceando, a seguir encadenando palabra tras palabra su ruina. El individuo nota que poco a poco los rostros de los individuos comienzan a hacer gestos de burla y luego de indiferencia, y uno tras otro se voltean hasta dejar de fijarse en él. El individuo toma la lata de cerveza más cercana y, sin despedirse de nadie, sin que nadie lo note, abandona el recinto.
El individuo sube a la primera micro que ve en la calle, no sabe hacia dónde irá. Se sienta en el fondo de la micro y abre la lata de cerveza, la toma mientras mira por la ventana y escucha por sus audífonos música genéricamente deprimente. El individuo mira su rostro en la ventana pero no puede reconocerse en él, como si siempre hubiera carecido de rostro y justo ahora que requiere mirarse en uno el mundo le arroja un rostro a la rápida, hecho sobre la marcha. Piensa que no pertenece a nada, ni siquiera a sí mismo. Qué es lo que se individúa en el individuo entonces, se pregunta el individuo. Piensa entonces en sus hipótesis acerca de los individuos, cree comprender lo que ocurre cuando en realidad sólo se dedica a rumiar una y otra vez los mismos pensamientos, a la espera de un consuelo que a veces imagina como una iluminación espiritual, y a veces, pero esto no le gusta confesarlo a sí mismo, como la llegada de un milagro.
El individuo cae en la cuenta de que en algún momento de la noche sus pasos lo han llevado afuera de lo que llama su hogar, aunque sería más apropiado decir el habitáculo donde arroja su cuerpo de forma periódica, y a estas alturas de forma casi permanente. Se para frente a la puerta, cierra los ojos y respira hondo, luego decide entrar. Arroja a un rincón lata de cerveza que lleva horas vacía. Se recuesta sobre su cama a oscuras, no se molesta siquiera en prender la luz. Revisa en el celular su correo: solo mensajes de ofertas de tiendas, de puestos de trabajo que nunca tendrá, de avisos de deudas que nunca va a saldar. Ningún mensaje de algún conocido, ningún recordatorio de alguna actividad, nada que le dé una señal siquiera ilusoria de que existe. Va al refrigerador, encuentra una última lata de cerveza, al lado de una lechuga quemada hace semanas por el frío y un pote con una comida que hizo la semana pasada y que sabe que en ningún caso se comerá.
El individuo vuelve a recostarse en la cama, con la cerveza en una mano y el celular en la otra. Revisa sus redes sociales, si hay algún artículo interesante, algún video gracioso, alguna imagen que compartir. El individuo siente un deseo, un impulso al que no puede resistirse. Entonces busca en el celular e instala la aplicación de citas que ha desinstalado y vuelto a instalar tantas veces. Al individuo se le aparecen en la pantalla imágenes de individuos con los que podría encontrarse. Las imágenes traen descripciones, pero él ya no las lee hace tiempo, ya adivina la genericidad de ellas: me gustan los viajes, las aventuras, pero también la soledad, no busco nada estable pero tampoco me cierro a nada y la verdad es que busco a ese alguien especial que comparta caminatas, conversaciones, que sepa bailar, pero también cuándo es el momento de escapar de todo y meditar, no quiero a una persona presumida pero tampoco me interesa la gente apocada, si quieres contar tus problemas anda a un psicólogo JA!
El individuo está a estas alturas resignado a todo, dispuesto a todo: pone que le gustan todas las fotos, todos esos rostros que le provocan horror pero que al mismo tiempo no puede dejar de desear. Pasa una cantidad de tiempo indeterminada, quizás horas, hasta que comienzan a aparecer las primeras solicitudes aceptadas. Saluda con un “hola” a esas imágenes de rostros; una buena parte de ellos no responden; otras responden con otro “hola” y poco más, concluyendo con ello la interacción. Sin embargo, tres rostros, tres imágenes de rostros, se muestran se muestran dispuestos a interactuar.
El primer rostro responde a la interacción describiendo su situación actual, actitud descriptiva que deriva de modo más o menos rápido en una descripción corporal de ambos interactuantes, para pasar a la descripción de una imaginaria relación sexual entre ambos, donde abundan las descripciones de formas y tamaños de los órganos sexuales o que pueden ser usados en una relación sexual, descripciones que incluyen las fases típicas de una relación sexual tales como la estimulación previa, el coito en variadas posiciones y la eyección de fluidos que caracteriza la fase final. El individuo, notoriamente excitado, le pregunta al rostro si pueden juntarse en algún momento, de ser posible en ese mismo momento. El rostro parece de pronto reticente a interactuar, y finalmente deja de hacerlo del todo.
El individuo pasa entonces al segundo rostro: parece tan solitario como él, tan desilusionado como él. Arrebatado por la aparente coincidencia entre los destinos de ambos, comienza a contarle acerca de su vida, sus miedos, sus fracasos, con la impulsividad que da la certeza de que al otro lado de la pantalla hay alguien que comprende todo eso porque también lo ha vivido. El individuo, sin embargo, comienza a notar, entre los mutuos relatos acerca de sus miserias respectivas, que el rostro comienza a distanciarse de lo que había dicho. De pronto comienza a comentarle acerca de sus encuentros con otros usuarios de la aplicación, hasta que, transcurrido un largo tiempo en ello, comprende que el rostro usa la miseria que el individuo le expuso para valorizarse a sí en la jerarquía imaginaria de la aplicación, con lo cual podría tener mayor chance de tener un encuentro exitoso con un usuario de mayor valor que él. Una vez que descubre el truco, abandona la conversación.
Pasa entonces a interactuar con el tercer rostro. Capta de inmediato el carácter del rostro, a pesar de lo esquivo de la imagen: un rostro devaluado, de un valor ínfimo, un rostro que grita en una única imagen sombreada su lugar bajo, casi postrero, dentro del orden de valor de los rostros ofrecidos en ese espacio virtual. El individuo, ya desesperado a estas alturas y completamente devaluado en sí y para sí, conversa con el rostro, dispuesto a escuchar y aceptar todas sus banalidades: que hay música que le gusta y música que no, que a veces le gusta estar en casa y a veces no, que a veces está triste y a veces no. El individuo responde que sí a todo: sí, las películas deberían ser así, sí, las comidas deberían prepararse así, sí, la vida debería ser así, sí, sí y sí. El individuo le plantea a este rostro, reducido en su valor a prácticamente nada, que, ya que es evidente que hay una casual y sorprendente coincidencia de gustos y opiniones, podrían tal vez, solo tal vez, juntarse algún día en un parque a conversar, para seguir haciendo inventario de tal increíble cantidad de coincidencias. El individuo espera ansioso su respuesta. El rostro le responde con el equivalente tipográfico de una sonrisa, y no vuelve a responderle más.
El individuo mira la pantalla negra de su celular impávido; de pronto, en un gesto casi automático, sin rabia, arroja su celular contra el piso. Casi de inmediato se levanta de su cama a recoger su celular; se trizó algo la pantalla, pero sigue funcionando. El individuo va al baño a buscar un pedazo de papel, vuelve a recostarse en su cama y se pone los audífonos. Pone entonces en el celular su página de pornografía habitual, la única que visita desde hace años. Ni siquiera se molesta en buscar videos que sean de su gusto, o que le generen algún tipo de curiosidad; se limita a revisar las sugerencias de la misma página, que ya lo conoce bien y que sabe exactamente qué es lo que querrá ver en ese momento. De todos modos, poco le importa ver algo en particular: más que de excitación, se trata de adormecimiento. Selecciona un video, ve algo del comienzo, algo del medio, y se dirige casi de inmediato al final; se masturba sin muchas ganas, pero la ilusión de simultaneidad con la escena hace que eyacule sobre el pedazo de papel, que de inmediato envuelve y arroja debajo de la cama.
Se oyen débiles cantos de pájaro, y un rumor de gente dirigiéndose a sus labores. El individuo decide que ya es tiempo de dormir. Busca en su celular alguna secuencia de sonidos que lo ayude a quedarse dormido, que lo acompañe durante ese lapso de tiempo en que olvidará que existe. El individuo, recostado de espaldas con sus audífonos puestos, espera que llegue el momento en que su conciencia se canse de repetir una y otra vez sus ideas fijas, que su propia voz se canse de sí misma y se desplome como por un golpe firme de un fierro directo en la cabeza, mientras de fondo se escucha una voz dulce y susurrante que dice que lo ama, que siempre lo ha amado y siempre lo va a amar, que su amor por él es como un sueño delicado y hermoso del que no quisiera despertar jamás.
submitted by paleuribe to escribir [link] [comments]


2016.03.15 02:02 achmg La vez que te perdí (o cómo se siente perder un bebé).

Te diré la verdad. Cuando vi las rayitas que anunciaban tu llegada no esperada, los ojos se me pusieron como platos y dejé de distinguir entre el corazón y la garganta. Era un día entre semana cualquiera y el trabajo y el diario me esperaban afuera, pero yo estaba ahí, suspendida. Miedo, incredulidad… no lograba terminar de entender que hubiese una personita dentro de mí.
miscarriage, libelula blog
Le dije a tu (futuro) papá y no se sorprendió. Él no lo mostraba, pero tuvimos miedo los dos, de ese miedo basado en la incertidumbre de lo desconocido: no estábamos casados ni vivíamos juntos, él estaba lejos. Aunque, sin sonar a mojigata, sabía que si venías sería por algo… desde entonces lo supe, aunque no resultó como esperaba.
Me saltaré las semanas que callé tu presencia, los planes que fueron cambiando, los pleitos y la felicidad. Me brincaré hasta el momento en que él te vio por primera vez en el monitor y me apretó la mano tan fuerte…
Supimos que era tiempo de decirle a nuestro pequeño mundo que venías. Para ese entonces mi estilo de vida ya había cambiado, y cien imágenes plagaban mi cabeza: el color de tu cuarto, tu nombre, cómo sería tu cara, qué sería de mi trabajo, los tres felices en el parque…
Y así, como si nada, un día cualquiera como en el que llegaste, te fuiste. Los dolores empezaron temprano pero los atribuí a algo normal. Fui a consulta a petición de él, pero sola… pensé que todo estaría bien. Un pensamiento fugaz cruzó mi cabeza pero lo apague… eso no me iba a pasar en la vida real.
Y de pronto, ahí estabas en el monitor, tan chiquito como la última vez, tan chiquito que supe que algo no estaba bien y las lágrimas vinieron solas y no se detuvieron por horas. Días. (Meses). Aquí están algunas todavía.
Toda la noche te lloré. Él siempre a mi lado, en silencio. Un silencio profundo que durante mucho tiempo malinterpreté como distante, pero que en realidad se hundía en preocupación.
Dudé de todo: de la realidad, de mi mente, de lo que venía después. Para tu llegada había libros, consejos, aplicaciones, páginas, convivencia, pláticas… para tu partida sólo el silencio, la prudencia, la soledad y el entumecedor desasosiego de no saber qué hacer, qué decir, qué pensar… qué esperar de lo que aún faltaba por venir.
Después de confirmar que no volverías, fui al procedimiento. Legrado. La palabra duele, pero hay que decirla. Antes, una noche terrible, donde casi palpaba la esperanza de que fuera un error. Llena de culpa y después de entendimiento de que así debían de ser las cosas. Luego, volver a empezar, una y otra vez, el mismo ciclo.
Y mientras, mi cuerpo ya con medicina rechazándote a mi pesar, comenzando el adiós entre dolores abdominales y sangre. Disculpa la crudeza.
Al día siguiente tuve pánico. Sólo recuerdo las miradas preocupadas, el quirófano y el adiós que te dije en silencio, y después despertar entre sedantes para permanecer así una semana… tendida y semi presente.
Aunque pocos sabían de tu existencia fue pesado tener que volver sin sonrisa, decir que ya no estabas. El silencio y la evasión fueron mi política.
Aún escribiendo esto, me siento igual que en aquel momento.
Vergüenza, de llorarle a lo que nunca fue. Nadie lo entendería. ¿Era válido? ¿Qué tanto era mucho, qué tanto era poco? ¿Qué pensarían los demás, qué pensaría yo si fuera ellos? ¿Y la gente que la tiene peor que yo?
Pérdida.
Incomprendida.
Vacía.
Nostálgica.
Temerosa, de hacer una tormenta dentro de un vaso, o al revés, de quererla esconder detrás de la puerta. Of falling through the rabbit hole.
Las culpas y las preguntas, en todas direcciones. ¿Qué sí…?
Y así, los días. Fue difícil regresar a la vida normal, mi cuerpo se sentía atropellado. Decidí seguir con el diario, aunque llorara por los rincones.
Un día, no sé por qué ni cómo, pero por fin acepté lo que mi mente me repetía. Acepté tu presencia fugaz y las leyes del destino. No creas que el camino fue sencillo, sólo se dice fácil. Dudé de mí.
Pero no merecías, ni merecía, eso.
El tiempo te transformó de un dolor constante y agudo a un bello recuerdo, una lección: aceptación. Sin preguntas, sin obsesiones.
No te mentiré… las lagrimas seguían de vez en cuando. Todavía se asoman, pero ya no de amargura, sino de nostalgia. Ahora formas parte de mi historia de vida. Y aquí estoy ahora, compartiéndola por si a alguien le sirve.
En cuanto a ti y a mi… nos volveremos a ver en algún tiempo y espacio, y entonces, por fin te conoceré.
submitted by achmg to espanol [link] [comments]


2016.02.11 10:22 Subversivo-Maldito El límite entre lo laboral y lo personal ha desaparecido...La humanidad ha olvidado cómo ser feliz [Zygmunt Bauman]

El filósofo y pensador Zygmunt Bauman (Poznan, Polonia, 1925) cree que se nos ha olvidado cómo alcanzar la felicidad: “Generamos una especie de sentido de la culpabilidad que nos lo impide”.... El hombre que bautizó este tiempo de incertidumbre como “modernidad líquida” señala que hay que replantearse el concepto de felicidad....Bauman acaba de ofrecer en Madrid una conferencia a propósito de su último libro “Sobre la educación en un mundo líquido”.....Zygmunt Bauman ha recibido el premio Príncipe de Asturias en el año 2010.
La búsqueda de una vida mejor es lo que nos ha sacado de las cuevas, un instinto natural y perfectamente comprensible, pero en el último medio siglo se ha llegado a pensar que es equivalente al aumento de consumo y eso es muy peligroso
Hemos olvidado el amor, la amistad, los sentimientos, el trabajo bien hecho. Lo que se consume, lo que se compra “son solo sedantes morales que tranquilizan tus escrúpulos éticos”.
Bauman nos describe un círculo vicioso familiar a propósito de la asociación de felicidad y consumo. El padre o la madre que dedican parte del sueldo a comprar la consola al hijo, porque se sienten culpables al no dedicarles tiempo. Le hacen el regalo, pero el modelo queda obsoleto pronto y se comprometen a facilitarle el siguiente. “Para pagarlo necesitarán más éxito profesional, estar más disponibles para el jefe, usar un tiempo que quitarás a tu familia...”.
Zygmunt Bauman no tiene buena opinión de las redes sociales, pero “desgraciadamente” se ve obligado a observarlos de cerca...Abomina de ellas porque considera que invaden todos los espacios y diluyen las relaciones humanas. El viejo límite sagrado entre el horario laboral y el tiempo personal ha desaparecido. Estamos permanentemente disponibles, siempre en el puesto de trabajo.
No le gusta el papel que juegan en la vida laboral y tampoco el que suplantan, en su opinión, en las relaciones personales. Se acuerda de Mark Zuckerberg, que ideó la red Facebook para ser un chico popular. “Claramente ha encontrado una mina de oro, pero el oro que él buscaba era otro: quería tener amigos”.
“Todo es más fácil en la vida virtual, pero hemos perdido el arte de las relaciones sociales y la amistad”, se detiene. Las pandillas de amigos o las comunidades de vecinos “no te aceptan porque sí, pero ser miembro de un grupo de en Facebook es facilísimo. Puedes tener más de 500 contactos sin moverte de casa, le das a un botón y ya”.
http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/06/11/actualidad/1370971361_594475.html?id_externo_rsoc=FB_CM
submitted by Subversivo-Maldito to podemos [link] [comments]